COMITÉ DE SOLIDARIDAD CON ROJAVA Y EL PUEBLO KURDO

Somos una organización antifascista, anticapitalista, antimperalista y antipatriarcal. El “Comité de Solidaridad con Rojava y el Pueblo Kurdo” apoya a toda organización que luche por la revolución social y que respete la autonomía del pueblo kurdo en sus procesos políticos, culturales y revolucionarios. El comite se identificara con todas aquellas organizaciones integradas y que apoyen al KCK (Koma Civakên Kurdistán – Unión de Comunidades del Kurdistán)

Hablamos con un español recién llegado de Siria donde ha luchado contra Estado Islámico

“Desconozco si van a detenerme o no”, explica a VICE News Arges Artiaga — este es su nombre de guerra —, un gallego de 42 años que hace tan solo diez días regresó a España procedente de Siria.

Allí ha permanecido durante cuatro meses luchando en las filas de la milicia kurda de las Unidades de Protección Popular (YPG) contra el autoproclamado Estado Islámico [Daesh, por su acrónimo en árabe].

Su incertidumbre y preocupación respecto a un posible arresto, se debe en gran parte por la reciente detención el 6 de julio de dos españoles que también habían regresado de Siria tras luchar contra el grupo yihadista. Los militantes de Reconstrucción Comunista conocidos como “Paco” y “Camarada Martos” han quedado en libertad con cargos por “participar en un conflicto y comprometer la neutralidad de España”.

Arges Artiaga no fue a Siria por motivaciones políticas sino por solidaridad con el pueblo kurdo ante la brutalidad de Estado Islámico. Según el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos, alrededor de 400 combatientes extranjeros se han enrolado en las YPG.

En Siria ha sido francotirador y afirma haber matado “a seis combatientes de Daesh”. Siempre ha guardado “una bala o una granada para sí mismo porque es mejor morir luchando que en un vídeo de Youtube”.

Allí ha perdido a varios compañeros, entre ellos dos combatientes australianos y un alemán, con los que ha luchado codo a codo y guarda un gran recuerdo.

Las promesas a su novia y una fuerte disentería que le hizo perder 20 kilos aceleraron su vuelta a España. Ahora Arges Artiaga ha vuelto a la tranquilidad de la costa gallega donde trabaja algunas horas sueltas al día en la carga y descarga de pescado. En uno de sus descansos, explica a VICE News todos los detalles de su estancia en Siria.

Arges Artiaga sostiene una lata de refresco en la parte inferior de la imagen junto a combatentes extranjeros de la brigada ‘Team Freedom’ de las YPG. Imagen vía Arges Artiaga.

VICE NEWS: ¿Cuándo y por qué decidiste viajar a Siria para luchar contra Estado Islámico?
Arges Artiaga: Fui a primeros de marzo a la zona de mayoría kurda del norte Siria para ayudar a la gente y por solidaridad, en mi decisión no hay ninguna motivación política ni ideológica. En casa veía los vídeos en el telediario y observaba como la comunidad internacional no estaba haciendo prácticamente nada para frenar el avance de Estado Islámico.

¿Cómo preparaste el viaje? ¿Fue difícil entrar en el Kurdistán sirio?
El grupo The Lions of Rojava [una brigada de extranjeros de las YPG] me asesoró y ayudó a realizar el viaje. Compré el billete sin pensarlo mucho y volé hasta el Kurdistán iraquí desde donde entré a territorio sirio.

¿Cuál fue la reacción de familiares y amigos cuando les explicaste que te ibas a Siria a luchar contra Estado Islámico?
En un principio no quería comentarlo y mi idea era marchar y decírselo después. Pero finalmente decidí hablar con mi novia y mis familiares más cercanos antes de viajar. Primero lloraron y mostraron mucha preocupación, pero al final están muy orgullosos de mí.

‘He matado a seis combatientes de Daesh. Estos son los que tengo confirmados, pero es muy probable que en total hayan sido entre 10 y 12’.

¿Tenías algún tipo de experiencia militar?
Sí, había hecho el servicio militar en el Ejército español y, por lo tanto, estaba familiarizado con el uso de armas.

¿Cómo fueron tus primeros días en Siria?
Antes de ir al frente, recibí instrucción militar en una academia para familiarizarme con las tácticas que utilizan las YPG ya que actúan como una milicia y no un ejército. Fueron días muy provechosos para entender como actúan las YPG y como se mueven.

¿Había más extranjeros combatiendo a tu lado?
Actuábamos en brigadas de 40 combatientes y, de ellos, entre 10 y 15 éramos extranjeros. Había gente de todas partes, incluso iraníes no kurdos. Durante mi estancia en Siria he coincidido con un chico catalán que se dedicaba a dar asistencia médica y con un combatiente vasco de Bilbao, pero tengo constancia que han habido alrededor de 12 combatientes españoles luchando en diferentes zonas como Kobane o Singal.

Arges Artiaga, segundo por la derecha, junto a dos combatientes españoles, un iraní, un danés y un hawaiano tras la toma de las montañas Abdul Asis. Imagen vía Arges Artiaga.

La milicia kurda tiene una ideología de izquierdas y feminista, ¿crees que la mayoría de voluntarios viajan por motivaciones políticas o ideológicas?
Evidentemente hay gente que va por ideología, pero creo que la gran mayoría lo hace para ayudar a la gente y porque no les gusta lo que está haciendo Daesh.

¿Cómo acoge la milicia kurda a los extranjeros?
El trato de la gente ha sido genial. Es una cultura increíble donde en todos lados te dan la bienvenida. Ha habido algunos roces pero eso es normal en cualquier convivencia.

A pesar de estar mal equipados, la milicia kurda ha arrebatado mucho terreno a Estado Islámico.
Los combates son una locura porque las YPG no disponen de los medios que tiene un ejército profesional para coordinarse. No tienen radios ni tecnología y esto hace que a veces sea todo un poco caótico. Pero la ausencia de tecnología la suplen con valentía.

Has estado más de cuatro meses en el frente combatiendo contra Estado Islámico. ¿Qué tipo de situaciones has tenido que afrontar?
He perdido varios compañeros y, entre ellos, a un buen amigo kurdo que voló por los aires delante de mí al pisar una mina. Pero los combates tampoco han sido muy frecuentes porque Daesh rehúye el enfrentamiento directo. Ante una ofensiva suelen huir. Normalmente abandonan a los heridos y a los más viejos y se marchan. Ellos son muy buenos en emboscadas, ataques sorpresa y en la colocación de artefactos explosivos. Solo son valientes cuando pillan al enemigo desprevenido pero lo más habitual es que salgan corriendo.

¿En que zonas de Siria has luchado?
He combatido en Tel Tamer, Tel Hamis, en el sur de Sere Kaniye y el último sitió donde combatí fue Tel Abyad. De hecho, regresé a España el mismo día que tomamos la ciudad.

¿Con qué tipo de armamento contabas?
Soy francotirador. Durante tres meses luché con un kalashnikov esperando un buen rifle y finalmente lo conseguí. Con él he podido luchar cerca de mes y medio.

¿Cuántos miembros de Estado Islámico has abatido?
He matado a seis combatientes de Daesh. Estos son los que tengo confirmados porque oíamos a través de su radio como cuantificaban las muertes. Pero es muy probable que hayan sido entre 10 y 12.

Daesh tortura, humilla y ejecuta públicamente a muchos de sus rehenes capturados. ¿Tenías alguna consigna para no ser capturado por la organización yihadista?
No existía ninguna orden concisa pero todos teníamos alguna bala o granada reservada para nosotros mismos para evitar ser capturados por Daesh. Mejor caer luchando que en un vídeo en Youtube.

Los kurdos han conseguido conectar la región de Jazira — donde se encuentra Qamishli — y Kobane. ¿Qué papel han jugado los ataques aéreos de la coalición internacional en este avance?
Es una ayuda fundamental. Quiero agradecerles su ayuda y sobre todo a Francia porque se emplea a fondo. Los bombardeos están muy bien dirigidos y existe una buena coordinación con las YPG sobre el terreno. Por ejemplo, si nosotros estábamos muy cerca de la posición que iban a bombardear se esperaban dando vueltas en el aire y nos avisaban de que nos retiráramos. Iban con mucho cuidado para no producir bajas amigas.

 ‘Siempre teníamos alguna bala o granada reservada para nosotros mismos para evitar ser capturados por Daesh. Mejor morir luchando que en un vídeo en Youtube’.

En la milicia kurda mujeres y hombres combaten codo a codo contra Estado Islámico. ¿Has luchado junto a ellas en el frente?
Sí. Y son unas combatientes con unos huevos muy bien puestos. Se toman muy en serio la lucha porque combaten por la libertad de las mujeres.

Milicianos extranjeros de las YPG como el estadounidense Jordan Matson han reclamado públicamente más ayuda de Occidente a la milicia kurda. ¿Qué opinas?
Pienso en la misma línea. Además, los valores que tiene la sociedad kurda son como los nuestros. Creen en la democracia y en la libertad. En aquella región da igual que seas musulmán, cristiano, kurdo, árabe, blanco o negro. Tampoco les importa cuáles son tus ideas políticas porque lo que valoran es que hayas ido a ayudarles en la lucha contra Daesh. El ejército de Irak no puede con Daesh. Los peshmergas [la milicia kurdo iraquí] son casi un ejército y disponen de buen armamento. En cambio las YPG en Siria han conseguido grandísimos avances y expulsado a Daesh con un armas en su mayoría rusas, muy viejas y casi obsoletas.

¿Ves posible la instauración de una autonomía kurda en Siria?
Lo primero que me dijo un comandante fue: “a nosotros no nos importa el estado, nos importa la gente”. Y yo me quedo con esa idea.

El 6 de julio dos combatientes comunistas que también habían luchado en Siria con la milicia kurda fueron detenidos y ahora están en libertad con cargos. ¿Tienes miedo a ser detenido?
No tengo miedo, pero vivo en la incertidumbre de si van a detenerme o no. Yo regresé a España a través del aeropuerto de Madrid. No tuve ningún problema ni me preguntaron nada.

¿Te planteas regresar a Siria?
Todos los días tengo ganas de volver. Si no lo hago es por mi chica y por mi salud, ya que regresé con una disentería grave.

¿Qué ocurrió?
Perdí casi 20 kilos y estuve hospitalizado en tres ocasiones en Qamishlo, Sere Kaniye y Tel Tamer. Y el médico me aconsejaba que volverá a casa. Pero veía a los heridos tan graves que había a mi alrededor así que cogía el rifle y me volvía para el frente. Ahora estoy mejor, estoy recuperando peso y algunos días voy al gimnasio.

Arges Artiaga recibe tratamiento médico en un hospital del Kurdistán sirio tras sufrir disentería y perder 20 kilos. Imagen vía Arges Artiaga.

Fuente: VICE

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Esta entrada fue publicada en 18 julio, 2015 por en Artículos, Fotos y etiquetada con , , , , .
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